sábado, 10 de noviembre de 2018

Reflexión sobre el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo

El 10 de Noviembre es el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, desde que así lo declarara la ONU en el año 2001 y empezase a celebrarse a partir del siguiente. Es un día para reflexionar acerca del papel de la Ciencia en nuestra sociedad, de su situación y de a dónde queremos ir.

Acerca de la Ciencia pueden hacerse multitud de apreciaciones. Podemos decir de ella que es una gran empresa colectiva, con el potencial de involucrar a toda la humanidad en el desarrollo del conocimiento sobre el mundo que nos rodea, un conocimiento que nos provee de una perspectiva de la realidad objetiva y universal, que puede ser compartida por cualquiera. Es fácil reafirmarse en esta visión de la Ciencia cuando se observa el constante trasiego de investigadores de todas las nacionalidades en las universidades, los congresos internacionales en los que se reúnen eminencias de todo el mundo o las publicaciones académicas en las que nombres chinos, anglosajones, árabes o españoles pueden firmar distintos artículos o incluso uno mismo.

No obstante, ante esta visión idealizada podemos contraponer otras más mundanas. Podemos hablar de la Ciencia como el fundamento de todo el progreso técnico, y por tanto como pilar fundamental de una economía avanzada. Como una herramienta que permite mejorar la vida de las personas desarrollando curas a las enfermedades, técnicas de cultivo más eficaces o fuentes de energía más limpias. También podemos señalar que la Ciencia nunca ha sido inocente, pues siempre estuvo ligada a las carreras armamentísticas, pues disponer de la tecnología más avanzada puede ser determinante en la guerra. Podemos relacionarla con los intereses de los poderes económicos que tratan de usar el conocimiento y la tecnología para su propio beneficio.

Así pues, la Ciencia es una actividad humana con una gran importancia política. Provee de reputación y de una excelente oportunidad para la cooperación entre Estados, constituyéndose en una fuente de poder blando (algo que nuestro país ha venido haciendo fatal en los últimos tiempos, como expresé en este análisis hace algún tiempo). Y las repercusiones de su práctica imponen el deber moral de orientar el desarrollo de sus frutos en la dirección correcta, poniéndolos a disposición de toda la sociedad, sin excluir a los más desfavorecidos ni servir al interés egoísta de los más poderosos. Por eso resulta procedente el matiz de este día conmemorativo, que no es sólo Día Mundial de la Ciencia, sino también para la Paz y el Desarrollo, que este año tiene un particular carácter conmemorativo: el 70º aniversario de la proclamación del derecho a la Ciencia como parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 27:

Derecho a participar en la vida cultural, artística y científica 
1.Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten. 
2.Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Es fundamental hacer políticas que fomenten ese progreso y que garanticen ese derecho a todas las personas. Impulsar la Ciencia que sirve para mejorar la vida de las personas, y no sólo los beneficios de las corporaciones; y la que estimula a las pueblos a cooperar entre sí para avanzar en un proyecto común y a construir la Paz, frente a la que les sirve para competir en la guerra. En definitiva, una Ciencia de todos y para todos.

martes, 6 de octubre de 2015

CIENCIA ESPAÑOLA Y PODER BLANDO

El poder blando, o soft power, es un concepto desarrollado por el politólogo Joseph Nye que se remonta a los años 80, y que hace referencia, en el ámbito de las Relaciones Internacionales (RRII), a la presencia y capacidad de influencia de un Estado a través de elementos culturales e ideológicos. En España, el Real Instituto Elcano lleva realizando desde hace varios años informes sobre el estado de la mencionada cuestión, basándose en el “Índice Elcano de Presencia Global”, integrado por la presencia económica, la militar y la presencia blanda1. Interesa a efectos del presente artículo observar el papel de la Ciencia en dicho índice: la presencia blanda, a su vez, integra multitud de parámetros, siendo este uno de ellos. En concreto, la Ciencia se mide como “número de artículos publicados en los ámbitos de artes y humanidades, ciencias sociales y ciencias”. 

España se hallaba en 2014 entre los diez primeros países en lo que respecta a presencia blanda, si bien había manifestado alguna variación negativa en el último informe. En la variable de Ciencia las cifras son positivas. Sin embargo, el indicador utilizado por los investigadores (además del defecto de no discernir entre la Ciencia propiamente dicha y publicaciones del ámbito de las Humanidades) parece no valorar ciertas dimensiones de la política científica que podrían considerarse relevantes a efectos de las RRII, y que posiblemente hayan empeorado en la última etapa. Me estoy refiriendo en particular a la presencia de España en múltiples sociedades científicas internacionales, o en proyectos de carácter internacional en los que participan diversas naciones. A este respecto, y a partir de la llegada de la actual crisis económica y, especialmente, del presente gobierno de Mariano Rajoy, la política científica ha devenido en preocupante, esencialmente por el abandono que de esta se ha realizado2. En los dos últimos años, España ha sido expulsada por impago, por ejemplo, de proyectos como El Programa Internacional para el Descubrimiento del Océano y el Programa Internacional de Perforación Científica Continental, de la IUPAC, y ha abandonado el programa europeo HERA (en el ámbito de las humanidades). Estos son sólo algunos ejemplos, si bien hay muchos más casos en los que España ha tenido problemas por falta de cumplimiento con los pagos de cuotas. Dos de las publicaciones científicas más prestigiosas, Nature y Science, ya se hicieron eco acerca del deplorable estado de la Ciencia española. También ha sido el caso de otros medios de distinta naturaleza pero de gran relevancia, como son el Financial Times o Le Monde Diplomatique, ambos referencias mundiales en información económica y política. Sin duda este tipo de cosas contribuyen a dañar la imagen de nuestro país en el exterior como país avanzado. 

A falta de un análisis más riguroso, parece ser que España ha apostado por el idioma, los deportes y el turismo como instrumentos principales en la construcción de su poder blando. Respecto del primero de estos tres elementos, aparte de la gran presencia del Español en el mundo, es imprescindible mencionar al Instituto Cervantes, con oficinas en países de todos los continentes, cuyo papel destacaba el British Council en su informe sobre el soft power Influence and Atraction. No han faltado voces que ocasionalmente reclaman una mayor presencia del idioma Español en el ámbito científico. No es descabellado aventurar que si existiesen varias publicaciones prestigiosas en ese idioma, y se publicasen investigaciones de calidad y en cierta cantidad, podría ocurrir que realmente la Ciencia fuera un ámbito válido para promover ese idioma, a la vez que el mismo sería más útil para promover la Ciencia en los países hispanohablantes, si bien en ningún caso parece realista un escenario en el que se produzca un desplazamiento del Inglés. En cualquier caso, esta resulta una pretensión abocada al fracaso en tanto los territorios de habla hispana en su conjunto, o cuando menos una parte significativa de ellos, no apuesten por realizar fuertes inversiones en investigación básica y aplicada. A día de hoy parece un objetivo lejano; sin embargo puede vislumbrarse la posibilidad futura de poner en funcionamiento planes para fortalecimiento de las relaciones de cooperación científica entre los distintos países hispanohablantes, generando sinergias que trasciendan el propio ámbito científico. Sea como sea, la construcción de un sistema científico es un proyecto cuyos frutos se cosechan sólo en el largo plazo, mientras que su desmantelamiento se puede realizar en poco tiempo. Esto implica que las políticas científicas no son algo que puedan posponerse constantemente sin grave riesgo para la continuidad y buen funcionamiento del sistema. A España posiblemente le costará recuperar una posición de prestigio internacional en el ámbito científico; sin embargo esta es una empresa que debería ser abordada desde ya. 

 _______________ 

1 Como indica el propio informe de 2014, presencia y poder no son equivalentes. Sin embargo, sí dedica un apartado a argumentar acerca de lo razonable que parece suponer una correlación positiva entre ambos conceptos 

2 Resulta significativo que el presidente Rajoy suprimiera el Ministerio de Ciencia e Innovación, dejándolo reducido a una Secretaría de Estado del Ministerio de Economía.

FUENTES











domingo, 30 de noviembre de 2014

Colirrojo tizón en Mallorca

Este terrible depredador no es un león cazando una cebra, ni siquiera un halcón matando una rata. Se trata de un colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) picoteando hasta la muerte a una oruga. Puede observarse como dirige sus ataques fundamentalmente a la zona de la cabeza, con el objetivo de matarla para a continuación engullirla entera. Sin duda ese día almorzó en condiciones. Ocurrió hace un par de días en Mallorca.



jueves, 13 de noviembre de 2014

Tratados de paz y comercio

Buscando información sobre el tratado de Adams-Onís, por el cual la España de Fernando VII y EEUU definieron sus fronteras, he hallado este material que me ha parecido canela fina, así que lo comparto con vosotros:

"Tratados, convenios y declaraciones de paz y de comercio que han hecho con las potencias estranjeras los monarcas españoles de la casa de Borbon: Desde el año de 1700 hasta el dia"

Está disponible como libro electrónico gratuito.


domingo, 28 de septiembre de 2014

Buitres leonados (Gyps fulvus) en el Bajo Aragón

Tras pasar la segunda mitad de este Septiembre en el pueblo (La Mata de los Olmos, en Teruel), he vuelto cargado a casa de fotos tomadas en el monte, e incluso he experimentado un poco con la cámara y he capturado algunas imágenes de vídeo. Aquí tenéis a dos buitres leonados (Gyps fulvus) de los muchos que pueden contemplarse en la zona, donde son abundantes dado que existe un comedero al que se les arroja alimento. En determinados momentos es posible contemplar bandadas inmensas de estos animales de vuelo majestuoso.




miércoles, 6 de agosto de 2014

Apps recomendadas para naturalistas

Ahora que por fin tengo mi primer smartphone (cutrecillo, eso sí), he pensado que no estaría de más sacarle provecho. Así pues, el otro día lancé esta pregunta en Twitter:



Raudo y veloz, Andreu Escrivà fue el primero en responder, recomendando una magnífica guía de aves gratuita que, lamentablemente, no puedo bajar por no sé qué gaitas de incompatibilidades con el dispositivo.

Copépodo, como buen profesional de la botánica, también tenía algo que recomendar.


Mi buen amigo Jorge Mederos respalda las palabras de Copépodo y añade otra App a la lista.

Jesús Robles sigue con las recomendaciones para trabajos botánicos, y hace un poco de propaganda de su proyecto, así como quien no quiere la cosa.

Además, nos recuerda que para ir de excursión es conveniente saber por dónde anda uno.

¡Espera un momento! ¿Insuperable? Eso necesita una matización...

¿Y vosotros qué decís? ¿Algo güeno que queráis recomendar?


viernes, 21 de marzo de 2014

Bosques

Supongo que hoy os habéis levantado todos por la mañana con el Día Internacional de los Bosques en vuestra mente. Seguro que llevabais meses esperando a esta fecha tan señalada. Yo por mi parte podría escribir una reflexión profunda o un resumen sesudo de algún informe del estado de las masas forestales en el mundo, o cualquier otra cosa así. Pero he decidido hacer un post de consumo rápido, y así de paso usar algunas fotos que tengo en el disco duro.


Fijaros bien en que todas han sido tomadas desde dentro de bosques.


La bahía de Pollensa (Mallorca) desde la linde de un pinar. Obsérvese que los árboles crecen inclinados por efecto del viento.


Otro pinar, este en La Mata de los Olmos (Teruel), un pueblo en el que es más bien complicado encontrar un olmo. La gestión forestal mantiene el sotobosque a raya. Es un bosque de reforestación.


Otra zona del mismo pinar de la foto anterior; se conoce que a los señores de la motosierra se les acabó la gasolina. El paraíso de los pirómanos.


Seguimos en la provincia de Teruel: un bosque de ribera en las proximidades del monasterio de Nuestra Señora del Olivar (Estercuel). Esta vez el nombre sí coincide con la presencia de olivares, pero no es el caso de lo retratado en la foto, donde aparecen unos simpáticos chopos.


A diferencia de los pinares de las primeras fotos, los chopos son árboles de hoja caduca (también llamados "caducifolios" o "frondosas"); es decir, cada invierno se quedan pelados. En esta otra foto aparecen también árboles de esa categoría en torno a otro riachuelo, en este caso castaños en un bosque del macizo del Montseny (Barcelona).


También en el Montseny, a mayor altitud, encontramos unos hayedos excepcionales por su ubicación geográfica: debido a las condiciones climáticas de la Península, esta especie no crece tan al sur; sin embargo el microclima de la montaña ha permitido a este tipo de bosque persistir cuando los cambios climáticos ocurridos hace miles de años convirtieron la mayoría del territorio ibérico en un lugar inhabitable para ellos.



Feliz día Internacional de los Bosques. Y si cuando lo leéis ya ha pasado, pues tanto da; los bosques seguirán ahí... mientras no nos los carguemos.

sábado, 1 de febrero de 2014

IX edición del Carnaval de humanidades

A lo largo de este mes de Febrero, Ciencia y alguna otra cosa albergará el Carnaval de Humanidades, una iniciativa surgida el año 2012 en el marco del fenómeno de los carnavales. Muchos ya sabréis que mensualmente blogs, generalmente de divulgación científica, se turnan para acoger sucesivas ediciones de lo que se ha dado a llamar "carnavales": los participantes escriben sus contribuciones en sus propias bitácoras, consistentes generalmente en artículos divulgativos, indicando cuál es el blog anfitrión, y este recopila una relación de enlaces a los primeros y los publicita a través de las redes sociales. Algunos recordaréis como aquí mismo se albergó una edición del carnaval de Biología hace meses. Pues bien, como decía, en este contexto de carnavales de ciencias naturales nació el presente Carnaval de Humanidades, del cual esta es la novena edición. Puesto que ha tenido que caer en Febrero, y es algo más cortito, el plazo estará abierto hasta el domingo 2 de Marzo. Por falta de tiempo no será.


Tras el cierre de la edición, la mejor contribución será premiada con un trofeo virtual como este.


Si es vuestro deseo participar, podéis leer las normas AQUÍ. Debéis incluir la frase "Este post participa en la IX Edición del Carnaval de Humanidades acogido en Ciencia y alguna otra cosa". A continuación hacedme saber de vuestra participación comentando aquí mismo, o por Twitter a @Diplotaxis. No tener blog no es excusa para escaquearse: contactad conmigo o con @CarnavalHumanid y veremos si podemos publicar vuestro aporte en el blog oficial del carnaval. También podéis seguirlo desde la página de Facebook del blog. 

Zorro en la nieve, de Courbet. Muchos artistas se han inspirado en la naturaleza.

A continuación, y en cumplimiento de la primera de las normas, procedo a proponer un tema no obligatorio. Como sabréis los que sigáis este blog, con frecuencia escribo sobre cuestiones medioambientales, así que me parece apropiado proponer Cultura, sociedad y medio ambiente. Aunque el creciente fenómeno urbano nos haya enajenado en buena parte de lo que solemos llamar "entorno natural", los humanos siempre hemos estado profundamente ligados a nuestro medio ambiente, y eso ha ejercido sus efectos en multitud de aspectos sociales. La historia de los pueblos y naciones ha estado condicionada por eventos naturales, sus economías ligadas a los recursos que la tecnología permite aprovechar, las singularidades ambientales de los territorios han condicionado modos de vida y guerras, la gastronomía se ha desarrollado en función de los recursos alimentarios accesibles en cada momento, y artistas de todas las disciplinas se han inspirado con frecuencia en los entornos naturales más cercanos. Seguro que no necesitaréis esforzaros mucho para encontrar algo relacionado con el tema de lo que os apetezca escribir.

Diferente entornos naturales han dado lugar a diferentes manifestaciones culturales, como puede ser el modo de vestir.

Por otro lado, si os interesa echar un vistazo al resto de ediciones, AQUÍ tenéis una recopilación de todas ellas. Y ahora... ¡manos a la obra!


CONTRIBUCIONES.

1. Arte puro, ciencia pura, por @MartaMachoS
2. Imre Lakatos (1922-1974), por @MartaMachoS 
3. Topologías, por @MartaMachoS 
4. El apellido de Oliver Twist, por @MartaMachoS  
5. La tortuga y Aquiles, versión Augusto Monterroso, por @MartaMachoS 
6. Mobius tree, por @MartaMachoS 
7. Thales, el topógrafo, por @MartaMachoS 
8. Calendario científico: 6-12 de Febrero, por @QuimicaSociedad y @luisccqq
9. Ciencia y Arte, por @teoremadegoedel
10. La mentalidad de Euclides: una mentalidad terrestre, por @MartaMachoS 
11. ¡Cero! - Cantó el croupier, por @MartaMachoS 
12. Basura bella, por @Ununcuadio
13. Eugène Antoniadi y los canales de Marte, por @MartaMachoS 
14. Daumier caricaturiza la ciencia, por @MartaMachoS 
15. 177.147 nudos de corbata, por @MartaMachoS
16. ¡Carbonato cálcico del bueno!, por @JesusGarozRuiz 
17. El Sistema Solar, la mitología romana y los guardametas, por @Cuantosycuerdas 
18. Soy Bond, James Bond, el auténtico, por @MartaMachoS 
19. De cómo el brontosaurio perdió su nombre, por @altatoron 
20. Calendario científico: 13-19 de Febrero, por @QuimicaSociedad y @luisccqq  
21. Maevia Noemí Correa, la Dama de las orquídeas, por @MartaMachoS
22. Una breve historia de casi todo: 6) Grandes y sangrientas batallas científicas, por @Ununcuadio
23. Caminando... con la banda de Möbius, por @MartaMachoS
24. Georg Joachim Rheticus, el primer copernicano, por @MartaMachoS
25. Lambert Adolphe Jacques Quetelet, por @MartaMachoS
26. Alberti, el criptógrafo, por @MartaMachoS
27. Extraños espejos, por @MartaMachoS
28. La estrella matutina: Miró y Bretón, por @MartaMachoS
27. Le chevalier Jean-Charles de Borda, por @MartaMachoS
28. Las lenguas locales para la ciudadanía mundial: la ciencia en primer plano, por @MartaMachoS 
29. El sapo de Jules Renard, por @MartaMachoS 
30. La respiración del desierto: conos de arena danzando en espiral, por @MartaMachoS 
31. Neo emblemata nova: alquimia en una banda de Möbius, por @MartaMachoS
32. Codex Seraphinianus: ciencia y vida en un mundo imaginario, por @MartaMachoS  
33. John Tenniel dibujó a Alicia, por @MartaMachoS  
34. Marlowe, Dido y el problema isoperimétrico, por @MartaMachoS  
35. Konrad Lorenz, padre de la etología, por @MartaMachoS
36. Un poema de Möbius de Don Gray, por @MartaMachoS
37. Una demostración elemental del teorema de Jacques Bernoulli por Charles de La Vallée Poussin, por @MartaMachoS
38. Un cuento para explicar la mangata, por @2qblog

jueves, 30 de enero de 2014

Sopa de plástico, una problemática global

Hoy he visto el reportaje "Sopa de plástico, 1ª parte" emitido en el programa El escarabajo verde (al final del post podéis ver el vídeo). Explica la problemática de la contaminación marina por plásticos desde la situación que se vive en Lanzarote, si bien se cuida de aclarar que se trata de un problema global. Para profundizar en la cuestión se puede leer el informe Plastic Debris in the Ocean de la UNEP (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Un par de gráficos reveladores que pueden verse en este documento:


Producción mundial de plásticos desde el año cincuenta; actualmente cerca de una cuarta parte en Europa. Es notable como coinciden una caída durante una de las crisis del petróleo de los años 70 y otra durante la actual crisis financiera. Algo bueno tendrían que tener. Algunas clases de plásticos no aparecen representadas en el gráfico.
http://www.unep.org/yearbook/2011/pdfs/plastic_debris_in_the_ocean.pdf


La distribución estimada de la basura en el océano. Se observa que coincide con los llamados "cinco giros". Un giro oceánico es un sistema de corrientes cerrado, como un círculo (evidentemente no es una forma circular, sino más bien irregular, pero creo que se entiende la idea). Hay muchos más, pero los cinco que se mencionan en el pié de la imagen son los más grandes, y parece ser que actúan como una trampa que captura la basura y la acumula. Podemos ver como uno de los grandes giros queda bastante cerca de las Islas Canarias, donde el programa El escarabajo verde realizó su reportaje.
http://www.unep.org/yearbook/2011/pdfs/plastic_debris_in_the_ocean.pdf

Y aquí tenéis el programa. Esta es la primera parte, en teoría habrán de emitir una segunda que mientras escribo estas líneas todavía no está disponible, pero seguro que sabréis encontrarla sin mi ayuda cuando llegue el momento.

sábado, 30 de noviembre de 2013

El saber tradicional y los gorriones de los árboles.

A lo largo de los siglos las diferentes culturas humanas han ido acumulando una serie de saberes que les han permitido sobrevivir e incluso desarrollarse. Un buen ejemplo lo encontramos en todos los conocimientos agrícolas que los campesinos poseían antaño, basados en observaciones concretas y transmitidos de padres a hijos. Así, aunque sus conocimientos no tuvieran carácter "técnico", eran lo bastante buenos para hacer brotar cultivos de la tierra o sacar aceptables productos del ganado.

En la actualidad, en las sociedades modernas los conocimientos científicos han substituido a los tradicionales, y los ingenieros agrónomos idean nuevas formas o planifican cultivos no en base a las enseñanzas heredadas de sus abuelos labriegos, sino fundamentadas en los avances de la Ciencia. Por supuesto, con frecuencia hallamos que esta nueva forma de hacer agricultura no es necesariamente la mejor posible, pues habitualmente los objetivos perseguidos no tienen en cuenta aspectos problemáticos como la sostenibilidad (algo que, por otro lado, también puede ser abordado desde la Ciencia). Como reacción a esto, se hace cada vez más frecuente por parte de algunos sectores la reivindicación de "los saberes tradicionales" como una alternativa. La realidad es que, si bien es cierto que este tipo de conocimientos es el que ha sostenido a la humanidad durante miles de años, podemos decir que los carga el diablo.

Leyendo la obra "España 1808 1939" del reconocido historiador Raymond Carr, me encontré ayer con un ejemplo de estos "conocimientos tradicionales" con los que conviene ir con cuidado:

«El odio del campesino [español] hacia los árboles es una de las características más curiosas y fidedignamente señaladas de la vida en el campo, con excepción del norte de España: los árboles albergaban a los gorriones, hacían disminuir el trigo y "agotaban" la tierra.»

Para contextualizar la cita, hay que añadir que, en el periodo del que habla el autor, la cobertura forestal española estaba devastada, en gran parte (aunque no exclusivamente) a causa de una agricultura extensiva y poco productiva.

"La Era, o El Verano", bonito cuadro de Goya, para adonar el post.

A buen seguro, del saber tradicional se pueden rescatar conocimientos prácticos que pueden resultar de mucha utilidad, pero veo muy poco conveniente idealizar este modo de comprender el entorno que nos rodea como si fuera la solución a algo, cuando realmente la tradición puede perpetuar durante generaciones errores de bulto como el que se ilustraba unas líneas antes. Al fin, resulta ser el método científico el que nos ofrece las mayores posibilidades de desechar fallos y obtener conocimientos certeros.


jueves, 24 de octubre de 2013

#DesGRANÁndociencia

Unos cuantos colegas de Hablando de Ciencia están organizando en Granada unas jornadas de divulgación para el próximo mes de Diciembre, y como buen miembro de la plataforma, lo anuncio en mi propio blog para hacer un poco de difusión. Podéis saber todos los detalles en la web de HdC.



Y no olvidéis que hay un Crowfunding abierto para financiar el evento, con pequeñas recompensas para quien tenga la bondad de hacer un donativo. Mientras escribo estas líneas está al 50%. Un empujoncito más y lograremos completarlo. ¡No te cortes a la hora de difundir el mensaje entre tus conocidos!

Además, si eres usuario de Tuiter, puedes seguir las novedades a través de la cuenta oficial del evento, @Sci_Granada, y también en el hastag #desGRANAndociencia.

miércoles, 28 de agosto de 2013

La contaminación de Fukushima

Navegando por internet he encontrado esta simulación llevada a cabo con un modelo desarrollado por investigadores alemanes en GEOMAR, un centro de investigación oceanográfica. El modelo calcula cómo la contaminación por Cesio-137 de la central de Fukushima se dispersará por el Pacífico a lo largo de los próximos años. Probablemente podamos afirmar que tras los nuevos vertidos producidos recientemente la simulación haya quedado invalidada y los cálculos deban ser rehechos; sin embargo sigue valiendo la pena verlo. A pesar de tratarse de un evento tan dramático, hay cierta belleza en ello, la misma que podemos encontrar en otros eventos destructivos como erupciones volcánicas, tornados o incendios.

Puesto que la resolución del vídeo no es buena y la escala no puede apreciarse claramente, os comento aquí el significado de los colores: representan la concentración del Cs-137, donde el amarillo representa los niveles presentes en el vertido de Fukushima (por tanto la máxima concentración). A medida que el vertido se aleja, también se diluye, y por eso los colores varían. El naranja y rojo viene a representar enre la milésima y cienmilésima parte de la concentración inicial, el azul oscuro indica valores inferiores a la millonésima parte, y el azul claro representa valores de aproximadamente entre la milmillonésima y la billonésima parte.


Los más curiosos podéis consultar el trabajo original AQUÍ.

miércoles, 21 de agosto de 2013

¿Podemos diseñar una sociedad sostenible?

Los que sigáis el blog de Hablando de Ciencia conoceréis la sección "Pregunta a HdC", donde los redactores tratamos de contestar las preguntas de nuestros lectores. Os dejo aquí mi respuesta a una de ellas. 

¿Podemos diseñar una sociedad realmente sostenible? 

Más nos vale, porque lo contrario, una sociedad no sostenible, por definición está destinada a colapsar tarde o temprano. Es totalmente imprescindible para la perdurabilidad de nuestra especie encontrar un modelo social que sea sostenible, esto es, que no termine por agotar los recursos naturales de los que dependen nuestras vidas. Esto sólo se puede conseguir logrando que la explotación de estos sea lo bastante baja como para permitir su renovación a medida que los consumimos. Un ejemplo de explotación sostenible sería el caso de un bosque del que extraemos madera y otros recursos, pero nunca a un ritmo mayor del que necesita el bosque para regenerarse. Para lograr una sociedad sostenible, esta forma de hacer las cosas debería extenderse a todos los ámbitos de la economía. 

La sobrepesca puede conllevar un agotamiento definitivo de las especies de peces que usamos para alimentarnos.


La consecución de la sostenibilidad requeriría de una sociedad como la nuestra cambios en muchos aspectos. El crecimiento económico, en los términos en los que se produce en la actualidad, va aparejado a un creciente consumo de recursos naturales, lo cual es necesariamente insostenible por ser unos no renovables, y otros renovables pero limitados. Para alcanzar la sostenibilidad, las sociedades deberán cesar el incremento del consumo material. Dado que este parece ser considerado el camino a seguir en la actualidad por la mayoría de poderes políticos y económicos, lamentablemente parece muy difícil esperar que en el corto plazo se produzca un cambio de mentalidad generalizado. 

En cuanto al imprescindible freno del crecimiento poblacional, existen únicamente dos mecanismos: aumentar la tasa de mortalidad o disminuir la tasa de natalidad. Por supuesto, el primero es indeseable; de hecho la medicina lucha precisamente por alargar la esperanza de vida y así debe seguir. No queda pues otra opción que la segunda, la reducción de natalidad. Alguien podría temer que esto sólo pueda ser logrado mediante la adopción de medidas autoritarias y represivas, sin embargo la realidad es que se ha observado que cuando una sociedad alcanza cierto grado de bienestar la natalidad suele caer sin necesidad de leyes excepcionales. Que esto ocurra estará condicionado a una serie de circunstancias, como que los niños deban ser obligatoriamente escolarizados y ya no pueden ser usados como mano de obra, la mujer logre ciertos niveles de emancipación, y las familias tengan acceso a métodos anticonceptivos que les permiten llevar a cabo una planificación familiar. En definitiva, la sostenibilidad requiere no sólo de una mejor administración de los recursos naturales, sino también conlleva la necesidad de erradicar la pobreza y disminuir las desigualdades. 



La población mundial crece a destajo y la mayor tasa de crecimiento demográfico se observa en los países pobres.


Este necesario cese del crecimiento que podríamos llamar “material” no implica el fin del desarrollo humano. Puede ir acompañado (de hecho probablemente sea necesario) de un nuevo modelo de desarrollo “del conocimiento”. Aunque no consumamos más energía, agua o territorio, sí podemos seguir incrementando nuestro conocimiento científico, mejorando nuestra tecnología y enriqueciendo nuestro acervo cultural. 

En definitiva, alcanzar la sostenibilidad requiere de la combinación de dos tipos de soluciones: técnicas, por un lado, donde la Ciencia nos proporcionará el conocimiento y la tecnología necesarios para explotar los recursos del planeta de un modo sostenible; y políticas por otro lado, que pongan fin al modelo de crecimiento económico imperante hoy en día y que se ocupen del fin definitivo de la pobreza. Sin duda no es algo imposible, pero al ser algo que requiere de un cambio de mentalidad global ciertamente resulta complicado; sin embargo, en última instancia, que lo consigamos será una cuestión de voluntad.

viernes, 19 de julio de 2013

¿Puede ser un tren puntual aunque se retrase?

Desde el blog El mundo de las ideas, en el marco del XLIII Carnaval de Física, se propone a físicos, químicos y matemáticos divulgadores explicar cuál es su película favorita. Si bien es cierto que nos deja a los pobres biólogos fuera de la convocatoria, la autora agrega que también está invitado cualquier otro interesado en el mundo de la Física, así que haré como que soy de estos últimos y escribiré algo.

La verdad es que no tengo una película favorita, pero si tuviera que citar unas cuantas creo que en el fondo tampoco sorprendería a nadie, puesto que no haría otra cosa que nombrar alguno de los grandes clásicos del cine, y los que me conozcan ya sabrán que soy un individuo con buen gusto. Posiblemente la que más veces haya visto, siendo aún un crío, sea El maquinista de La General, en la que el gran cómico Buster Keaton interpreta a un maquinista sureño que, en plena Guerra Civil Americana, se adentra en territorio enemigo para recuperar su locomotora y, de paso, rescatar a su amada secuestrada, una zorrupia detestable que previamente lo había rechazado por no alistarse en el ejército.

Así conduce una locomotora el bueno de Keaton.


¿Pero qué carajos tendrá que ver todo esto con el Carnaval de la Física, os preguntaréis vosotros? Bueno, vale, me habéis pillado. El tema no es la película favorita, sino la partícula favorita. El problema es que tampoco sé tanto del asunto como ponerme a dar lecciones de física de partículas, así que entenderéis que intentase escaquearme. Además, igual que pasa con el cine, tampoco tengo una preferida. Pero mirad, ya que estábamos con ello, podemos seguir con las clásicas. No las películas, sino las partículas.

Es curioso como al oír hablar de física y de partículas, comúnmente nos vienen a la mente nombres como protones, electrones, neutrones, muones, bosones, gluones y muchos otros nombres extraños que designan minúsculas porciones de materia inferiores al tamaño del átomo. Sin embargo, en los primeros problemas de física a los que nos enfrentamos en el colegio, nos encontramos con otras partículas totalmente diferentes, y seguirán estando ahí, machaconamente, incluso cuando lleguemos a la universidad, si es que pretendemos estudiar Física. Son las partículas clásicas, y de ellas se encarga, cómo no, la Física Clásica.

Hay un chiste que cuenta que un granjero tenía a sus gallinas enfermas. Se le estaban muriendo y no sabía bien porqué, de modo que llamó a un químico. Este hizo toda clase de análisis al agua y al pienso en busca de toxinas, pero no halló nada. 
-Lo siento, no he logrado averiguar el problema.- Le dijo.
Así pues, el granjero llamó a un biólogo, quien diseccionó un par de gallinas muertas, observó las constantes vitales de las enfermas y examinó sus heces en busca de microbios patógenos, pero tampoco logró llegar más allá que el anterior.
-Lo siento, pero no parece nada que yo pueda solucionar. - Le contestó.
Finalmente, el granjero decidió probar con un físico, quien se sentó con un cuaderno y un lápiz en una esquina del corral y empezó a garabatear ecuaciones y a hacer cálculos.
-¡Eureka! ¡Di con el problema!
-¿Y bien? ¿Qué es? - Preguntó esperanzado el granjero.
-Mmmm... lo siento,- dijo el físico- pero la solución sólo es válida para gallinas puntuales en el vacío.

Estas gallinas no parecen estar enfermas.

Este chiste ilustra muy bien algo que nos encontramos sistemáticamente en Física: la simplificación de la realidad para analizarla y resolver problemas. Ciertamente esto es algo que necesariamente se hace en todas las ramas de la Ciencia, pues abordar el mundo real en toda su complejidad es una tarea prácticamente imposible y no queda más remedio que buscar aproximaciones, pero la verdad es que si en alguna disciplina esto se lleva al extremo, es en la Física. Así es como el físico de nuestro chiste buscó la solución a un problema con gallinas reales haciendo un análisis sobre gallinas con forma de punto y situadas en un aséptico espacio vacío, carente de todas los inconvenientes de un corral lleno de mierda.

La partícula clásica o puntual no existe como objeto real y tangible, a diferencia de esas otras partículas subatómicas que estudia la física moderna. Una partícula clásica es un concepto, una abstracción que se usa para simplificar la realidad sobre el papel, como las gallinas puntuales, y poder resolver ciertos problemas. Realmente, cualquier objeto puede ser considerado una partícula, desde una estrella o una galaxia a una célula o una mota de polvo, siempre y cuando para abordar el problema que deseamos resolver no necesitemos tener en cuenta aspectos relacionados con la estructura interna de ese objeto: si su forma, tamaño, textura, color, la distribución desigual de su masa entre sus diferentes partes o la presencia de elementos móviles en este resultan ser aspectos que podemos ignorar para buscar la solución que necesitamos, podemos suponer que es, sencillamente, un punto con una masa, una velocidad y quizás alguna otra característica que pueda interesarnos tener en cuenta. 

¿Os aburren los problemas de trenes? Pues nada, ahora podéis solucionarlos a cañonazos, como Dios manda. Aquí teneis un problemita de un proyectil arrojado desde un tren en movimiento sobre otro tren en movimiento. Podéis considerar el proyectil una partícula puntual.

Todos recordaremos los aburridos problemas del colegio con trenes que se cruzan o se persiguen, como en la película de Keaton que os contaba al principio. En esos problemas, lo único que nos interesa es saber cuál es la velocidad de los trenes. ¿Qué más nos dará el número de ruedas de las locomotoras, la forma de sus chimeneas, la temperatura de sus calderas, las piruetas del maquinista o los disparos de los soldados? Si nos dicen que circulan en línea recta a una velocidad y en una posición conocidas, y lo único que queremos averiguar es dónde se encontrarán, podríamos imaginarnos que sencillamente son puntos moviéndose sobre una vía. Ciertamente, dibujar el tren al completo es más divertido, pero hay que reconocer que no es tan práctico, sobre todo si se trata de un examen y el tiempo es limitado. Sin embargo, debemos ir con cuidado; a veces las simplificaciones excesivas pueden llevarnos a soluciones que no se pueden aplicar al complicado mundo real, como ocurrió con las gallinas del chiste.

En conclusión, no sé si la partícula clásica es mi favorita, pero he querido reivindicarla en este blog, porque me da la impresión de que cuando hablamos de partículas nadie piensa en ella, y la verdad es que todos podemos ser una sobre la hoja de un examen o en un programa informático. No lo olvidéis.

Por cierto, la película es de dominio público y podéis verla en YouTube. Totalmente acosejable.