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miércoles, 6 de agosto de 2014

Apps recomendadas para naturalistas

Ahora que por fin tengo mi primer smartphone (cutrecillo, eso sí), he pensado que no estaría de más sacarle provecho. Así pues, el otro día lancé esta pregunta en Twitter:



Raudo y veloz, Andreu Escrivà fue el primero en responder, recomendando una magnífica guía de aves gratuita que, lamentablemente, no puedo bajar por no sé qué gaitas de incompatibilidades con el dispositivo.

Copépodo, como buen profesional de la botánica, también tenía algo que recomendar.


Mi buen amigo Jorge Mederos respalda las palabras de Copépodo y añade otra App a la lista.

Jesús Robles sigue con las recomendaciones para trabajos botánicos, y hace un poco de propaganda de su proyecto, así como quien no quiere la cosa.

Además, nos recuerda que para ir de excursión es conveniente saber por dónde anda uno.

¡Espera un momento! ¿Insuperable? Eso necesita una matización...

¿Y vosotros qué decís? ¿Algo güeno que queráis recomendar?


viernes, 21 de marzo de 2014

Bosques

Supongo que hoy os habéis levantado todos por la mañana con el Día Internacional de los Bosques en vuestra mente. Seguro que llevabais meses esperando a esta fecha tan señalada. Yo por mi parte podría escribir una reflexión profunda o un resumen sesudo de algún informe del estado de las masas forestales en el mundo, o cualquier otra cosa así. Pero he decidido hacer un post de consumo rápido, y así de paso usar algunas fotos que tengo en el disco duro.


Fijaros bien en que todas han sido tomadas desde dentro de bosques.


La bahía de Pollensa (Mallorca) desde la linde de un pinar. Obsérvese que los árboles crecen inclinados por efecto del viento.


Otro pinar, este en La Mata de los Olmos (Teruel), un pueblo en el que es más bien complicado encontrar un olmo. La gestión forestal mantiene el sotobosque a raya. Es un bosque de reforestación.


Otra zona del mismo pinar de la foto anterior; se conoce que a los señores de la motosierra se les acabó la gasolina. El paraíso de los pirómanos.


Seguimos en la provincia de Teruel: un bosque de ribera en las proximidades del monasterio de Nuestra Señora del Olivar (Estercuel). Esta vez el nombre sí coincide con la presencia de olivares, pero no es el caso de lo retratado en la foto, donde aparecen unos simpáticos chopos.


A diferencia de los pinares de las primeras fotos, los chopos son árboles de hoja caduca (también llamados "caducifolios" o "frondosas"); es decir, cada invierno se quedan pelados. En esta otra foto aparecen también árboles de esa categoría en torno a otro riachuelo, en este caso castaños en un bosque del macizo del Montseny (Barcelona).


También en el Montseny, a mayor altitud, encontramos unos hayedos excepcionales por su ubicación geográfica: debido a las condiciones climáticas de la Península, esta especie no crece tan al sur; sin embargo el microclima de la montaña ha permitido a este tipo de bosque persistir cuando los cambios climáticos ocurridos hace miles de años convirtieron la mayoría del territorio ibérico en un lugar inhabitable para ellos.



Feliz día Internacional de los Bosques. Y si cuando lo leéis ya ha pasado, pues tanto da; los bosques seguirán ahí... mientras no nos los carguemos.

lunes, 21 de enero de 2013

Excursión por la Comuna de Bunyola (II): el Penyal de l'Honor

En la primera parte de la excursión por la Comuna de Bunyola nos quedamos dentro del pinar a poca distancia de entrar definitivamente en un encinar. Como se aprecia en la foto, en los bordes del camino abundaban matas de Ampelodesmos mauritanica, llamadas càrritx por estos lares, una gramínea de gran tamaño y hojas de forma acintada y cortante que crece en espacios soleados y es particularmente abundante en la Sierra de Tramuntana.


Finalizando el pinar 

Dentro del encinar el ambiente es radicalmente distinto. El dosel del bosque es notablemente más espeso y llega mucha menos luz al suelo. Todavía se pueden ver algunos pinos, pero no dejan de ser árboles de cierta edad y con la suficiente altura para recibir luz solar directa, que progresivamente irán muriendo por una u otra causa. No hay ejemplares jóvenes que crezcan a la sombra para relevarlos, pues el pino es una planta heliófila (de las palabras griegas Helios, Sol; y fila, "amante de") es decir, necesita mucha luz solar. De este modo, el encinar substituye al pinar en un fenómeno conocido como "sucesión ecológica".


En pleno encinar. Sombrita güena.

Tras un rato de caminar llegamos a un cruce de caminos situado al lado de otro horno de cal, similar al que ya vimos en el primer post. 


Otro horno de cal

Así como en aquel vimos pinos arraigados sobre la pared de piedra del horno, en esta ocasión encontramos encinas jóvenes creciendo dentro.


¿Prohibido circular con bici en el horno?

Tomamos el camino hacia Cas Garriguer (está señalizado) y la espesura del bosque se incrementa. Es notable como el suelo presenta una gran cantidad de roca desnuda. Aquí aún vemos algunos pinos, pero escasos y algunos de ellos moribundos o caídos.


En la espesura del encinar. Aquí es donde uno se pone la chaqueta.

Como comenté antes, los encinares son bosques sombríos donde las plantas heliófilas no pueden prosperar. Realmente hay poca vegetación viviendo de la escasa luz que llega al suelo; el encinar se caracteriza por un sotobosque pobre, como muchos bosques maduros. Entre las plantas que vemos podemos contar musgos, que favorecidos por la humedad cubren buena parte de las rocas. También podemos encontrar en este ambiente al Cyclamen balearicum, conocido vulgarmente como pà de porc (pan de cerdo). Esta especie es un vestigio de Mioceno que hoy en día sólo podemos encontrar en las Baleares, Gerona y el sur de Francia. Son curiosas sus flores blancas con pétalos que crecen hacia atrás. Otro rasgo llamativo es el color del envés de sus hojas: violeta. 


Pà de porc (pan de cerdo), o Cyclamen balearicum creciendo entre hojas de un pino aislado.

Por supuesto, seguimos encontrando hornos de cal. Como veis, antaño hubo una buena industria explotando este recurso en la Sierra.


Y otro horno de cal más...

La entrada al horno, por si alguien quiere ver qué se cuece...

Poco después de pasar por este horno salimos del encinar y vamos a parar a un cruce de caminos en el que hacemos un alto para comer. Un trozo de pan y un butifarrón, queso y naranja. Y vuelta a arrancar.

Seguimos por encinar, pero ahora más abierto, a través de un camino notablemente más ancho. Llegado un punto, nos encontramos con una antigua sitja, una plataforma redonda de piedra y tierra que los carboneros utilizaban para apilar madera de encina y fabricar carbón vegetal por combustión incompleta. Al igual que en el caso de los hornos, estas construcciones abundan en la Sierra de Tramuntana. La madera de encina tiene un alto poder calórico, lo que la hace adecuada para este fin, y en el pasado en Mallorca estos bosques fueron explotados de forma sostenible para producir combustible. 


Sitja de carboner. Frecuentemente en las cercanías construían también una pequeña cabaña.

El encinar es ahora más abierto y el camino más ancho y despejado.

El hecho de que el bosque no sea tan frondoso nos permite ver de nuevo plantas heliófilas creciendo entre las encinas, como el càrritx que se ve en la siguiente foto, abajo a la izquierda.


Heliófilas y umbrófilas conviviendo en paz y armon... dura competencia.

Finalmente el encinar desaparece para dejar paso a un paisaje arbustivo. El camino, totalmente despejado, está rodeado ahora de lentiscos (Pistacia lentiscus), madroños (Arbutus unedo), estepa blanca (Cistus albidus) y otras muchas especies que crecen densamente pero sin alcanzar una excesiva altura, aunque también hay algunas encinas aisladas. Al fondo volvemos a avistar un señor pinar, en el cual nos habremos de internar girando a la izquierda para alcanzar la cumbre. Pero para eso habréis de esperar al desenlace de la excursión, próximamente en vuestro blog favorito este blog. 


De verdad, a estas alturas de la excursión se agradece un poco de camino llano y recto.

Mientras tanto os dejo un enlace al blog "Sangrando en Verde" para que aprendáis cositas sobre el Cyclamen balearicum.





NOTA: Este post participa en la XX edición del Carnaval de Biología, que hospeda Multivac42 en su blog Forestalia, y cuya temática es, como no podría ser de otra forma, "En el bosque...".

domingo, 30 de diciembre de 2012

Excursión por la Comuna de Bunyola (I): el Penyal de l'Honor

Tras mi retorno a Mallorca era imperativo planificar alguna excursioncilla. El viernes pasado, día 28 de Diciembre, me puse las botas de montaña y fui a la Comuna de Bunyola con un antiguo compañero de clase. Hacía un día soleado y agradable, así que el objetivo de subir hasta la cima del Penyal de l'Honor era más que aceptable. Lo primero de todo, dejar el coche aparcado en una pequeña explanada al pié de la montaña, al lado de este cartel. Haced clic sobre las fotos para ampliarlas.

Horari de Sa Comuna de Bunyola: de 9 h a 17 h. Me pregunto si vendrán a echarte pasada la hora...

En esta parte inicial, el camino circula entre cultivos y casas de campo (demasiadas para mi gusto).

Cultivo al lado del aparcamiento.

Por esta zona, entre las ramas de un olivo, pudimos detectar un nido abandonado entre las ramas de un pequeño olivo (Olea europaea).

Un nido abandonado. Y mientras tanta gente sin hogar...


Es posible observar abundante flora ruderal a los lados del camino.

Flora ruderal creciendo feliz y contenta al lado del camino.


Al cabo de no mucho rato de subida ya se pueden hacer algunas fotos de Bunyola desde el camino.


Bunyola
En esta zona encontramos un sustrato formado principalmente por roca calcárea, con poco suelo. La especie dominante es el pino carrasco (Pinus halepensis), del que encontramos sobre todo ejemplares adultos. El sotobosque no es demasiado espeso, quizás en parte debido a actividades de gestión. En la fotografía siguiente se aprecia un área con pinos jóvenes, que fue pasto de las llamas y ahora está regenerándose.
Pinar creciendo con poquito suelo

Desde la curva en el camino en la que se hizo la fotografía anterior hay una buena panorámica. Sólo hay que mirar hacia el otro lado...

No os acerquéis mucho al borde no sea que tengamos un disgusto...

Al cabo de poco nos salimos del camino asfaltado y seguimos por un sendero de tierra y piedras. Aquí el pinar presenta un sotobosque más denso y las encinas (Quercus ilex), de las que antes apenas se observaban algunos ejemplares de pequeño tamaño, ganan presencia progresivamente. Casi al inicio del camino encontramos un pequeño grupo de cabras asilvestradas de las que tuve tiempo de fotografiar dos antes que se fueran saltando ladera abajo. Hay controversia sobre cómo gestionar la presencia de estos animales en la Sierra, que en exceso puede resultar dañina para determinadas especies vegetales.


Beeeeeeee!!!!

En este mismo camino no tardamos en encontrar un horno de cal. Son abundantes en la Sierra de Tramuntana; la roca calcárea aportaba el calcio que al oxidarse forma cal, y la madera de encina el combustible de buena calidad del que extraer el calor necesario. El horno podía estar encendido durante días y días antes de concluir el proceso. Originalmente estaban cubiertos con una cúpula, pero actualmente sólo quedan los muros de piedra que revestían la excavación en el suelo donde estaba el horno. 

Esto sí es un horno y no lo que tengo en la cocina.
En la foto anterior se observa cómo dos pinos han logrado crecer encima del mismísimo muro del horno. Aunque no se aprecia en la imagen, su altura es considerable. A continuación un detalle de las raíces de uno de ellos:

Creciendo al límite, como un campeón

Proseguimos por la senda. Definitivamente ya hemos dejado el camino asfaltado atrás.


Cebolla albarrana (Urginea maritima), en Mallorquín "ceba marina" o "ceba d'ase".

Brezo (Erica multiflora). Por lo general esta especie presenta flores rosadas y, a diferencia de otras ericáceas, crece en suelos calizos.

Aquí el camino discurre todavía dentro del pinar, para entrar dentro de poco en otro tipo de bosque habitual en la Sierra: el encinar. Pero para eso tendréis que esperar al siguiente post...

Continuará...


NOTA: ¡Ya podéis ver la segunda parte de la excursión AQUÍ!

sábado, 24 de noviembre de 2012

Aprendiendo de árboles en Puen Pecadó

Este verano pasado fui de excursión al Pirineo con un amigo, concretamente al Parque de Posets-Maladeta, en Huesca. Hicimos la excursión del Puen Pecadó, cerquita de un pueblo llamado San Juan de Plan, de una dificultad media/baja y de recorrido cerrado (es decir, el camino da la vuelta y desemboca en el punto de partida, de modo que no hay que volver atrás). La excursión comienza precisamente en el puente llamado Pecadó, desde el que se ve que los vecinos del valle arrojaban a los pecadores. Para que os hagáis a la idea, 50 metros por debajo de este se ve el agua circulando entre unas rocas de apariencia bastante sólida. Yo cometí el maldito error de dejarme la cámara en el coche, pero mi compañero fotografió la mayoría de carteles divulgativos que siembran la ruta, así que aquí tenéis un post sobre árboles del Parque Natural de Posets-Maladeta. Cada cartel habla de aspectos tanto naturalísticos como culturales de los árboles. Para leerlos bien, ampliad la imagen clicando encima.


Excursión de Puen Pecadó-Puen d'El Molín o de la Fondería, en el Parque Natural de Posets-Maladeta, cortesía del Gobierno de Aragón.

El Puen Pecadó y el tilo o tellera (Tilia sp.)

El avellano o vellanera (Coryllus avellana L.)

El chopo o lombardo (Populus nigra)

El escaramujo, rosal silvestre o carronera (Rosa canina)

El boj o buxo (Buxus sempervirens)

El quejigo o caixigo (Quercus faginea)

La mimbrera o salieto (Salix eleagnos angustifolia)

El pino o pín royo (Pinus sylvestris)