
Junto con las libélulas, los caballitos del diablo pertenecen al más amplio grupo de insectos de los odonatos, uno de los más antiguos de la Tierra. Generalmente son de silueta más estilizada que las primeras, pero la característica más llamativa a la hora de distinguirlos a simple vista es la forma en que quedan sus dos pares de alas cuando se posan: mientras que los caballitos del diablo las pliegan verticalmente, como se aprecia en al fotografía, en las libélulas permanecen extendidas horizontalmente.
Tanto sus larvas como sus formas adultas son voraces depredadoras. Las primeras habitan en los fondos de charcas y riachuelos, las segundas, ya capaces de volar, también buscan sus presas en los mismos ambientes húmedos en los que pasaron la primera etapa de su vida. Precisamente la fotografía fue tomada el pasado 25 de Junio en las proximidades del río Manzanares, en el parque de La Pedriza.
Veredicto de una experta en la materia:
"Calopteryx, pero la especie no la se fijo, aunque yo apostaría por un C. virgo..."
Tanto sus larvas como sus formas adultas son voraces depredadoras. Las primeras habitan en los fondos de charcas y riachuelos, las segundas, ya capaces de volar, también buscan sus presas en los mismos ambientes húmedos en los que pasaron la primera etapa de su vida. Precisamente la fotografía fue tomada el pasado 25 de Junio en las proximidades del río Manzanares, en el parque de La Pedriza.
Veredicto de una experta en la materia:
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Fotografía cedida generosamente por Stunt21.